San Miguel Arcángel, Príncipe de la Milicia celestial

San Miguel Arcángel, Príncipe de la Milicia celestial
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla, sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio; reprímale, Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia celestial, arroja al infierno, con el divino poder, a Satanás y a los demás espíritus malignos, que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén".

jueves, 25 de agosto de 2011

Por qué Jesús se reveló a Santa Brígida





Santa Brígida de Suecia fue una mística sumamente favorecida por Dios con innumerables locuciones, visiones, éxtasis y todo tipo de manifestaciones celestiales (aunque la causa de su santidad no fueron estas comunicaciones místicas de parte de Dios, sino su heroica respuesta a la gracia y su vida de virtud).
Revisando su vasta obra, podríamos preguntarnos, antes de detenernos en una visión o locución en particular, cuál es el motivo por el cual Jesús se le manifiesta, y la respuesta la da el mismo Jesús: para que los hombres lo conozcamos a Él, como Dios encarnado, y para que tomemos conciencia del desprecio y de la ofensa que de su Persona y de su Encarnación hacemos los cristianos.
Jesucristo mismo lo dice, y se encuentra al inicio de la obra de Santa Brígida: “Palabras de nuestro Señor Jesucristo a su elegida y muy querida esposa, declarando su excelentísima encarnación, condenando la violación profana y abuso de confianza de nuestra fe y bautismo, e invitando a su querida esposa a que lo ame”.
Es decir, Jesucristo se manifiesta de modo extraordinario con locuciones, visiones y éxtasis, para recordar el amor eterno e infinito que lo llevó a encarnarse y a sufrir la Pasión, y a la vez, para que los cristianos tomen conciencia de la “violación profana” y del “abuso de confianza” que estos hacen de su filiación divina. Es a los cristianos en general, a quien se dirige Jesucristo, y no al mundo pagano, porque habla de quienes han recibido el bautismo y la fe.
¿Por qué Jesús habla de un modo tan duro, usando la expresión “violación profana” del bautismo y de la fe? Nos podemos preguntar porqué Jesús usa este lenguaje, un lenguaje directo y explícito, que no deja lugar a mal entendidos, ni a claroscuros: “violación profana” de la fe y del bautismo.
¿Exagera Jesús? No, Jesús no exagera; basta un recorrido por la situación actual de los países antiguamente cristianos, para tener una idea del reclamo de Jesús: son cristianos católicos la inmensa mayoría del casi medio millón de “peregrinos” que deshonraron la fe cristiana al adorar idolátricamente al Gauchito Gil el 8 de enero pasado; son cristianos católicos los casi veinte millones de espectadores televisivos que le dan subsistencia económica y persistencia en el tiempo a programas inmorales y con alto contenido de ofensas a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, como Showmatch y Gran Hermano; son cristianos católicos los que abortan, roban, matan, violan, saquean, delinquen, se drogan, consumen pornografía, son infieles en el matrimonio, mostrando, con este comportamiento, que obran en la vida –nacen, viven y mueren- como si Jesucristo no hubiera venido, como si no les hubiera entregado su cuerpo en la cruz y en la Eucaristía, como si no les hubiera dado la luz de la fe, como si Él nunca hubiera existido; son cristianos católicos los que han construido la cultura de la muerte, en donde se asesina al recién concebido, y al anciano desahuciado o al enfermo terminal; son cristianos católicos los que tienen relaciones pre-matrimoniales, los que usan la píldora del día después, los que profanan el domingo con el paseo, la diversión, el baile, el fútbol y las carreras, en lugar de asistir a la Santa Misa; son cristianos católicos los que abandonan en masa la Iglesia, por considerarla anticuada y aburrida, volcándose frenéticamente a los ídolos del mundo, el poder, el dinero, la fama, la vanagloria.
El cristiano que toma conciencia del valor del bautismo, de la filiación divina, y de la fe que ha recibido de Jesucristo, por puro amor y misericordia, debe reparar con la oración continua, con ayuno, con sacrificio, con misericordia hacia el prójimo, para ser uno con Jesucristo, Dios encarnado, para así aplacar la justa ira divina de Dios Uno y Trino.
Éste es el legado de Santa Brígida de Suecia, y de tantos santos y mártires que embellecen a la Esposa de Cristo.

1 comentario:

  1. Conoci a alguien que fallecio el año pasado.
    Su esposa no sabia que habia estado rezando las oraciones de Santa Brigida, las encontro despues de su fallecimiento.Cuando las encontro se dio cuenta de que su muerte fue tal cual describen las promesas : aproximadamente 15 dias antes se habian confesado exhaustivamente, su muerte fue la que todos deseariamos: en su vejez, tranquilo, con todos sus asuntos claros y mientras dormia, esa fue una de las razones para que la esposa estuviera tranquila y segura de que esta con Dios.

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